Tras 999 años de dolorosa perseverancia, Imugi no ve la hora de convertirse por fin en dragón. Pero tras morir cuando solo faltaba un año para su ascensión, despierta y descubre que ha renacido como una pequeña cría de patitas cortas y, por si fuera poco, ¡con unas mejillas de lo más apretujables! Como nunca antes había conocido la bondad, se aventura en un mundo lleno de magia y dragones donde, con el amor y la ayuda de quienes lo rodean, poco a poco comienza a abrir su corazón. Para lograr convertirse en dragón, tendrá que dar pequeños pasos... y hacer amigos en el camino.