

Por Nico Nicholson
La cultura otaku por fin se ha convertido en algo habitual, y Megumi no acaba de acostumbrarse a ello. Divorciada y con una hija adolescente, Megumi recuerda con cariño sus días como otaku del anime y el manga, allá por 1995. Ese año, se cambió de colegio y decidió empezar de cero ocultando sus aficiones otaku. Se vio acogida bajo el ala de un as del baloncesto llamado Masamune, que tiene un corazón bondadoso y se parece mucho a uno de sus personajes favoritos. Aunque Megumi intuye que el destino está en el aire, se queda desolada al descubrir que Masamune detesta a los otaku…

"Desearía que él pudiera entender"

"RETROTAKU 1"

"¿Podemos hablar bien en su lugar?"

"Solo son fotos"

"Ya estoy acostumbrada a esto"

"Si Rukawa estuviera en mi clase"
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