Tras descubrir en 1946 especímenes de dinosaurios supervivientes en una pequeña isla, su imponente presencia se convirtió en uno de los espectáculos más maravillosos del mundo, pero tras un accidente la fascinación del público hacia ellos perdió fuerza. En estos momentos de horas bajas, Suzume Suma empieza a trabajar como cuidadora en Dinoland Enoshima, un parque de dinosaurios que está sumido en las dificultades económicas